lunes, 26 de marzo de 2007

... Será que ya no tengo edad (II)

Continuando con la inconsciencia que se apodera de todo mi ser, decidí, este fin de semana, volver a practicar ese gran deporte consistente en arrastrar mis nobles posaderas por la mitad de las pistas de esquí de una estación cualquiera. He de reconocer que mi estilo ha mejorado tremendamente, ahora soy capaz de deslizarme sobre los esquís durante más de 15 segundos sin abrazar el incoloro elemento en su blanca forma.

Asombré a propios y extraños con una mañana repleta de bajadas sin apenas incidencias. Las pistas presentaban una excelente capa de nieve polvo sin pisar, que, al parecer, es de las mejores que hay, pero que cansan de lo lindo. Tras diversas bajadas depurando todavía un poco más mi estilo con los sabios consejos y la santa paciencia de mi cuñado, paramos a comer, a dar el descanso merecido al guerrero.

Una vez alimentados, reemprendimos las bajada deslizándonos sobre insignificantes tablas a unas velocidades vertiginosas. A la segunda bajada, aquí a una servidora, no se le ocurre otra cosa que optar por bajar por una "pista roja" que tampoco es que tuviera más dificultad de otras que ya había bajado. En ello estaba cuando de golpe sin previo aviso de sus intenciones, y sin caerme siquiera, note en la rodilla izquierda una especie de "crok" o "crak", no pude descifrar más porque acto seguido fui al suelo y empecé a deslizarme pista abajo por unos 15 metros, centímetro más o menos. Me calmo un poco sabiendo que me había cascado la rodilla pero que no me había roto nada. Trato de incorporarme a ver si puedo acabar de bajar la pista, pero mi rodilla decidió que "crok" era "crok" (o que "crak" era "crak") Vamos, que no me quedó mas remedio que vociferar a mi cuñado que mejor llamara a un taxi o similar para acabar el descenso.

Consultado con un traductora, esta decidió que, claro, como yo no sabía si había sido "crok" o "crak" ella no se mojaría más que diagnosticar "Posible lesión en el ligamento cruzado exterior y posible lesión en el menisco" que, traducido al lenguaje normal, viene a ser algo así como "nene, te has hecho pupita y para que escarmientes te voy a poner un vendaje desde el tobillo hasta la ingle" mira tu que ilu... Ahora me desplazo con gracia y soltura en cualquier terreno, y no sólo sobre la nieve. Dos muletas color rojo metalizado hacen las delicias de mis manos que, ahora mismo, las tengo destrozadas de soportar mis 80 kilos.

Total que con un poco de suerte tengo para una semanita de desplazarme con tres puntos de apoyo, ahorraos la broma fácil y tratad de pensar en algo más elaborado.

Alfonso.

PD: Quiero expresar mi profunda admiración y agradecimiento, a los dos pedazos de profesionales, lo siento, no recuerdo sus nombres, que como quien se bebe una cervecita, me sacaron de una bajada impresionante. Chicos, estáis invitados a cenar cuando queráis.

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